lunes, 13 de junio de 2011

Tiempo de Verdad VII

Niños. Adultos. Viejos.




El tiempo nunca para, no cede. Desde el día en que nacemos no dejamos de morir, de hacernos viejos, cada día, cada minuto que pasa.
Envejecer comienza en el mismo comienzo de la vida, cada día que pasa nos acercamos inevitablemente a la vejez, a la muerte. Envejecer es todo lo que hacemos desde nuestro mismo nacimiento.
Al mismo tiempo, al mismo paso del tiempo, lo opuesto es igualmente cierto: no dejamos de ser niños. Ser niños es todo lo que somos hasta que dejamos de ser. Somos niños dejando de serlo, niños que mueren antes incluso de terminar la niñez, porque ser niños es todo lo que somos. 

Niños muriendo viejos, viejos naciendo niños.

Un consejo. Vive cada día como si fuese el último. Algún día acertarás.







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