martes, 14 de abril de 2015

Hombre de Verdad

Y sin acompañantes, visitantes ni público, ella misma se arrancó sus ojos y me cedió sus recuerdos, con doblaje incluido.

“Aquella noche de 2005 sabía que volvería a verle pero por primera vez. Tonta de mí, me latía el corazón cuando nunca lo había hecho. Estaba con mis amigas sentadas en una terraza y yo de espaldas a la puerta. El tiempo se me hizo eterno y cuando le oí llegar me pareció muy repentino, no estaba preparada. Y me di la vuelta.



Y sus ojos brillaban.



Con ese brillo irisado, mágico, magnético y cristalino que tiene una persona cuando es natural y viene a alegrarte la vida. Ese brillo sólo lo he visto en él. Aunque igual eran los míos reflejados en los suyos. Me miraba, y me imponía con su calma. Dio toda la vuelta a la mesa para saludar a todos y se sentó a mi lado. De repente él era casa y había sido sólo cinco minutos en mi vida. Tardó poco en reírse de mí, en hacerme pensar, en negarme un sí y en volver a hacerme reír, sonreír y sentir. Mis sentimientos gritaban, mi corazón se hinchaba y mi cabeza no sabía dónde estaba. Enseguida fui suya, y ni por asomo lo sospechaba.

De hablar con él, su timbre, su tono y su acento, sus palabras, incluso sus silencios eran algo que nunca había escuchado.

Eran sus gestos, su forma, su estilo, su educación, su naturalidad y su naturaleza.

Era diferente, no agradaba, era ácido, terco, extremista, orgulloso y soberbio. Como si supiera que en todo eso yo también tuviera experiencia.

Era su presencia y ausencia lo que me hacía pensar en él. Sus monólogos y sus silencios lo que me hacían callar. Sus besos, sus caricias y su seguridad lo que me hacía temblar.

Su exótica y compleja belleza. Su cuerpo, su piel, su pelo, su espalda y sus ojos. Todo tan bien y todo tan fácil, aunque él siempre dijo que era por mí.

Y no me dio mucha salida, al conocerme me dijo -¿Sabes? Yo siempre busco lo mejor, es obvio por qué he venido hasta aquí y no me pienso ir.




Llevaba tiempo buscándote y gracias a ti, me encontré. Y así fue como siempre quise ser.”








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